Oraciones
Ordenadas por lo que puede estar pasándote hoy, no por categorías. Todas indican al pie de qué fuente vienen y cuáles hemos escrito nosotros.
« Venid a mí todos los que andáis agobiados con trabajos y cargas, que yo os aliviaré. »
Según lo que necesites
- Tengo una necesidad concreta y urgente
Una oración directa, y qué hacer cuando la respuesta tarda o llega distinta.
- Es un día cualquiera
Oraciones breves: mañana, noche, por la familia, por un enfermo, y el acto de confianza.
- Me pesa la culpa
La Divina Misericordia y el acto de confianza «Jesús, en ti confío».
- Solo tengo un minuto
La oración de las tres de la tarde, pensada para rezarse trabajando o andando.
Si quieres rezar durante varios días
- La novena al Sagrado Corazón
Nueve días, con pasaje, meditación y oración cada día. Guarda tu progreso.
- Los nueve primeros viernes
Cuando lo que pides va para largo y hace falta un paso más lento.
Oraciones más largas
- Las letanías del Sagrado Corazón
Las treinta y tres invocaciones aprobadas en 1899, con su oración final.
- El rosario al Sagrado Corazón
Los misterios dolorosos meditados desde el Corazón traspasado.
- La consagración
Personal y de la familia.
- Ante el crucifijo
La oración tradicional «Mírame, oh mi amado y buen Jesús».
Una nota sobre las oraciones «milagrosas»
Circulan por internet muchas oraciones que prometen resultados garantizados: infalibles, en tres días, para conseguir cualquier cosa. No las vas a encontrar aquí. No porque pedir esté mal —se puede pedir, y por cosas muy concretas— sino porque una oración que funciona como una fórmula ya no es una oración: es un conjuro con vocabulario católico. La diferencia importa, y está explicada en sobre nosotros.