Sagrado Corazón de Jesús

Oración al Sagrado Corazón de Jesús

El texto completo de la oración al Sagrado Corazón de Jesús, con la versión original documentada, la corta, la diaria y la de «en Vos confío». Cada una con su fecha y su fuente.

Dulcísimo Jesús, Redentor del género humano, miradnos humildemente postrados delante de vuestro altar: vuestros somos y vuestros queremos ser; y a fin de poder vivir más estrechamente unidos con Vos, cada uno de nosotros se consagra hoy espontáneamente a vuestro Sacratísimo Corazón.

Muchos, por desgracia, jamás os han conocido; muchos, despreciando vuestros mandamientos, os han desechado. ¡Oh benignísimo Jesús!, apiadaos de los unos y de los otros, y atraedlos a todos a vuestro Corazón santísimo.

Sed Rey, ¡oh Señor!, no sólo de los hijos fieles que jamás se han alejado de Vos, sino también de los pródigos que os abandonaron; haced que éstos vuelvan pronto a la casa paterna, para que no perezcan de hambre y de miseria.

Conceded, ¡oh Señor!, incolumidad y libertad a vuestra Iglesia; conceded a todos los pueblos la tranquilidad en el orden. Haced que del uno al otro confín de la tierra resuene esta sola voz: ¡Alabado sea el Corazón divino, causa de nuestra salud! A Él se entonen cánticos de honor y de gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Es el acto de consagración al Sacratísimo Corazón que promulgó León XIII en 1899. Es la oración al Sagrado Corazón de Jesús más antigua de las que hoy se rezan con ese nombre, y la única con una fecha y un documento detrás. Debajo están las otras dos que circulan como «la original», y una explicación de en qué se diferencian.

Óleo del Sagrado Corazón de Jesús: Cristo con túnica azul dentro de un marco ovalado, señalando con las dos manos el corazón llameante coronado de espinas y rematado por una cruz
Francisco Eduardo Tresguerras, El Sagrado Corazón de Jesús, óleo sobre tela, siglos XVIII-XIX. Dominio público, vía Wikimedia Commons.

¿Cuál es la oración original al Sagrado Corazón de Jesús?

La más antigua documentada es la de arriba: el acto de consagración de León XIII, del año 1899. No hay ninguna oración anterior que se haya difundido con el título de «oración al Sagrado Corazón de Jesús». Lo que ocurre es que hoy circulan otras dos con ese mismo nombre, y ninguna de las tres es una copia de las otras.

1. La consagración de León XIII (1899)

Es la que encabeza esta página. León XIII la promulgó junto con la encíclica Annum sacrum, del 25 de mayo de 1899, y el 11 de junio de aquel año se rezó por primera vez en todas las iglesias del mundo. Es la única de las tres con autor, fecha y documento. Se conserva en la forma de «Vos» porque así se escribió; muchos devocionarios actuales la rezan en «tú», y las dos formas son válidas.

2. La oración de las tres peticiones, atribuida al Padre Pío

Es la que más gente reza hoy con el nombre de oración al Sagrado Corazón. Se apoya en tres frases del Evangelio y se cierra pidiendo por el Corazón Inmaculado de María.

¡Oh Jesús mío!, Tú has dicho: «En verdad os digo: pedid y recibiréis, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá». He aquí que yo llamo, busco y pido la gracia de… (di aquí tu petición).

Padre nuestro. Ave María. Gloria. ¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío!

¡Oh Jesús mío!, Tú has dicho: «En verdad os digo: todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, Él os lo concederá». He aquí que al Eterno Padre, en tu nombre, le pido la gracia de…

Padre nuestro. Ave María. Gloria. ¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío!

¡Oh Jesús mío!, Tú has dicho: «En verdad os digo: el cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán». He aquí que, apoyado en la infalibilidad de tus palabras, te pido la gracia de…

Padre nuestro. Ave María. Gloria. ¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío!

¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, para quien es imposible no compadecerse de los afligidos, ten piedad de nosotros los pecadores y concédenos la gracia que te pedimos por el Corazón Inmaculado de María, tu tierna Madre y Madre nuestra. Amén.

3. La jaculatoria «Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío»

Una sola línea. Es la más repetida de las tres y la que aparece grabada en las estampas y en las imágenes del Sagrado Corazón. La tienes desarrollada en el apartado siguiente.

Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

Sagrado Corazón de Jesús, creo en vuestro amor por mí.

Sagrado Corazón de Jesús, venga a nosotros vuestro reino.

Sagrado Corazón de Jesús, he puesto en Vos toda mi confianza; por eso nada temo.

¡Oh Sagrado Corazón de Jesús!, pongo toda mi confianza en Ti.

«En Vos confío» y «en ti confío» son la misma oración. La forma con «Vos» es la tradicional: en el castellano en que se fijaron estos textos, el «Vos» era el trato de respeto. La forma con «tú» es la que se reza hoy en casi toda Hispanoamérica y no le quita nada. Reza la que te salga.

¿Sagrado, Sacratísimo o Divino Corazón? Los nombres de la oración

Las oraciones antiguas no siempre dicen «Sagrado Corazón». Cambian de nombre según de qué hablen, y no son devociones distintas: es el mismo Corazón de Cristo.

Cuando una oración habla del inmenso amor del Corazón de Jesús, o pide participar en la victoria de su Corazón, se refiere a lo mismo: a que Dios ama con un corazón de carne. Esa es la idea entera de la devoción al Sagrado Corazón.

Oración corta al Sagrado Corazón de Jesús

Las jaculatorias son oraciones de una línea, pensadas para repetirse por la calle, en la cola, antes de entrar a algún sitio. Estas cuatro son las más antiguas y las más rezadas.

Jesús, manso y humilde de Corazón, haz mi corazón semejante al tuyo.

¡Oh Sagrado Corazón de Jesús!, para Ti vivo, para Ti muero, tuyo soy en la vida y en la muerte.

¡Oh divino Corazón de Jesús!, concede el descanso eterno a las almas del purgatorio.

Corazón sacratísimo de Jesús, ten piedad de nosotros.

Dulce Corazón de mi Jesús, haz que te ame cada vez más.

Corazón de Jesús, en Vos confío.

Oración diaria al Sagrado Corazón: mañana y noche

El ofrecimiento de la mañana es la oración diaria clásica de esta devoción: la difundió el Apostolado de la Oración en el siglo XIX y sigue rezándose igual.

¡Oh Jesús!, por el Corazón Inmaculado de María, te ofrezco las oraciones, obras, alegrías y sufrimientos de este día, en reparación de nuestras ofensas y por todas las intenciones por las que se ofrece continuamente tu Sagrado Corazón en el sacrificio de la misa. Amén.

Y por la noche, para cerrar el día:

Corazón de Jesús, se acaba el día y te lo devuelvo como ha quedado. Gracias por lo bueno. Perdón por lo que hice mal y por lo que debí hacer y no hice. Guarda esta noche a los míos y a quien duerma con miedo. Que mañana pueda empezar otra vez. Amén.

¿Cómo se le reza al Sagrado Corazón de Jesús?

No hace falta ninguna fórmula. Se le reza como se reza a una persona: diciéndole lo que hay. Si quieres un orden, la devoción al Sagrado Corazón lo tiene fijado desde hace siglos y son cuatro pasos.

  1. Ponte delante. Ante una imagen del Corazón de Jesús, si la tienes. Si no, en cualquier sitio en silencio.
  2. Dile lo que traes. Una petición concreta, un agradecimiento o una pena. Sin ordenarla.
  3. Reza el texto. Cualquiera de los de esta página. Despacio, que no es una cuota.
  4. Cierra con la jaculatoria. «Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío». Es la que fija lo demás.

Cuando alguien quiere darle continuidad, la tradición ofrece tres caminos: la novena de nueve días, los nueve primeros viernes de mes y la consagración personal o de la familia.

¿Cuáles son las 10 oraciones al Sagrado Corazón de Jesús?

No hay una lista cerrada ni oficial de diez. Lo que sí existe es un repertorio fijo que recogen los devocionarios: la de la mañana, la de la noche, el ofrecimiento del día, la de la familia, la de los enfermos, la del trabajo, la de acción de gracias, la de reparación breve, la consagración breve y «en Vos confío».

Las tienes las diez, con su texto y con la indicación de cuándo se usa cada una, en las diez oraciones al Sagrado Corazón de Jesús.

¿Hay una oración fuerte al Sagrado Corazón para un milagro urgente o antes de una cirugía?

La que se reza en esas situaciones es la de las tres peticiones, la que está más arriba en esta página: se dice nueve días seguidos poniendo siempre la misma intención. Antes de una operación se reza el mismo texto añadiendo el nombre de quien entra a quirófano y de quienes lo operan.

Hemos reunido las oraciones para casos difíciles, para un enfermo, antes de una cirugía y por el trabajo en la página de oración al Sagrado Corazón por una necesidad, junto con lo que puede hacerse cuando la respuesta tarda.

Doctrina, tradición y costumbre

La devoción al Sagrado Corazón es tradición devocional: una práctica de piedad recibida y recomendada por la Iglesia, no un artículo de fe. Alimenta la vida cristiana, pero ningún católico está obligado a seguirla.

Que una oración sea «milagrosa» es costumbre popular. La Iglesia no atribuye eficacia automática a ningún texto, ni a repetirlo un número exacto de veces, ni a rezarlo a una hora concreta. Lo que se pone en Dios es la confianza, no la fórmula: el Catecismo llama superstición precisamente a esperar el efecto de la sola materialidad de las oraciones (nn. 2110-2111).

Por la misma razón, aquí no vas a encontrar cadenas: ninguna oración de esta página hay que reenviarla a diez personas, ni pasa nada si no la rezas. Las promesas que sí forman parte de la tradición de esta devoción, y el alcance real que tienen, están explicadas en las doce promesas.

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Fuentes

  • Acto de consagración del género humano al Sacratísimo Corazón de Jesús: León XIII, encíclica Annum sacrum, 25 de mayo de 1899. Consagración universal del 11 de junio de 1899. Texto en dominio público. Reproducimos la forma abreviada, que es la que se reza hoy: el texto de 1899 incluía además dos párrafos pidiendo por la conversión de musulmanes y judíos que la práctica devocional posterior dejó de usar. Lo decimos para que sepas que falta algo y por qué.
  • «Pedid y recibiréis, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá»: Mateo 7, 7, y Lucas 11, 9. «El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán»: Mateo 24, 35. La Sagrada Biblia, trad. Félix Torres Amat, París 1836, en dominio público.
  • Oración de las tres peticiones: texto tradicional de autor desconocido, difundido en el siglo XX y asociado al Padre Pío de Pietrelcina porque lo rezaba a diario. No consta que sea suyo.
  • Ofrecimiento de la mañana: fórmula del Apostolado de la Oración, obra fundada en 1844 y hoy Red Mundial de Oración del Papa.
  • Sobre la superstición y la eficacia automática de las fórmulas: Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 2110-2111.
  • Ilustración: Francisco Eduardo Tresguerras (1759-1833), El Sagrado Corazón de Jesús, óleo sobre tela. Dominio público (CC0), vía Wikimedia Commons.

Fuentes verificadas el 4 de septiembre de 2026.