Sagrado Corazón de Jesús

La Divina Misericordia

«Jesús, en ti confío». Esas cuatro palabras al pie de una imagen conocida en todo el mundo: Cristo de pie, con dos rayos, uno pálido y otro rojo, saliendo de su pecho. La devoción nace de lo que escribió una religiosa polaca, santa Faustina Kowalska, en los años treinta.

Quién fue santa Faustina

Helena Kowalska (1905-1938) era polaca, de familia campesina y con tres años de escuela. Ingresó en la Congregación de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia, donde tomó el nombre de sor María Faustina, y trabajó de cocinera, jardinera y portera. Murió de tuberculosis a los treinta y tres años.

Por indicación de su confesor escribió un diario en el que recogía lo que decía recibir de Cristo. De ese diario salen los tres elementos de la devoción: la imagen, la coronilla y la fiesta.

Juan Pablo II la canonizó el 30 de abril del año 2000.

La parte que casi nunca se cuenta

Es un episodio incómodo y merece contarse, porque quien lo descubre después por su cuenta se siente engañado.

En 1959 el Santo Oficio prohibió la difusión de esta devoción en las formas propuestas por sor Faustina, y su diario fue retirado de circulación. La prohibición estuvo vigente casi veinte años: se levantó el 15 de abril de 1978, en buena medida por el trabajo de Karol Wojtyła, entonces arzobispo de Cracovia y más tarde Juan Pablo II.

Lo determinante fueron las traducciones defectuosas del diario que circulaban entonces, que deformaban el texto original polaco. Con el texto crítico establecido, la objeción decayó.

Que una devoción hoy universal estuviera prohibida durante dos décadas dice algo saludable: la Iglesia examina las revelaciones privadas con lentitud y desconfianza, y hace bien. Que al final la aprobara pesa más precisamente por eso.

La imagen

Cristo de pie, la mano derecha bendiciendo, la izquierda tocando el pecho, del que brotan dos rayos. Faustina explicó el sentido: el rayo pálido representa el agua del bautismo y el rojo la sangre de la Eucaristía. Es la misma sangre y agua del costado traspasado de Juan 19, 34, que es también el origen de la devoción al Sagrado Corazón. Las dos devociones nacen del mismo versículo.

Al pie va siempre la inscripción Jesús, en ti confío, que no es un adorno: es la condición de la devoción entera. La misericordia se recibe confiando.

La coronilla

Se reza con un rosario común. El orden es este:

  1. Padrenuestro, avemaría y credo.
  2. En las cuentas grandes: «Padre eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero.»
  3. En cada una de las diez cuentas pequeñas: «Por su dolorosa pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.»
  4. Se repite en las cinco decenas.
  5. Al final, tres veces: «Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.»

Se tarda unos siete minutos. Es costumbre rezarla a las tres de la tarde, la hora de la muerte de Cristo.

El domingo de la Divina Misericordia

Juan Pablo II instituyó esta fiesta en el año 2000, el mismo día de la canonización de Faustina. Se celebra el segundo domingo de Pascua, es decir, el domingo siguiente al de Resurrección.

Una advertencia sobre las promesas

Al diario de Faustina se asocian promesas muy grandes, sobre todo vinculadas a la coronilla y a la fiesta. Vale aquí lo mismo que en las doce promesas del Sagrado Corazón: aprobar una revelación privada significa que su contenido no contradice la fe, no que la Iglesia garantice cada frase como enseñanza propia.

La misericordia de Dios no funciona como una máquina expendedora. Si alguien te presenta la coronilla como un procedimiento infalible para obtener un resultado, te está vendiendo otra cosa.

Acto de confianza

Jesús, en ti confío.

No porque me sienta seguro, sino porque no tengo otro sitio donde ponerme.

Ten misericordia de mí, que sé lo que he hecho, y del mundo entero, que a veces no lo sabe.

Amén.

Fuentes

  • Canonización de santa Faustina Kowalska por Juan Pablo II, 30 de abril de 2000, con la institución del domingo de la Divina Misericordia (segundo domingo de Pascua).
  • Notificación del Santo Oficio de marzo de 1959 prohibiendo la difusión de la devoción en las formas propuestas por sor Faustina; revocada por notificación de 15 de abril de 1978.
  • El texto de la coronilla es el difundido por la Congregación de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia, a partir del diario de santa Faustina.
  • El acto de confianza final es original de este portal.

Fuentes verificadas el 12 de agosto de 2026.